Vida apostólica






Hermanas de San Andrés, llamadas y reunidas por Cristo para ser enviadas a "trabajar en su viña"

Su viña es el mundo en el que El mismo obra.

A cualquier edad y según sus capacidades, cada hermana recibe una "misión" por la cual queda asociada a la misión de Cristo y participa al compromiso apostólico de la Congregación entera.


Nuestras actividades son múltiples: de los servicios al interior de la Congregación al trabajo profesional en medios no confesionales.

Animación de retiros según los Ejercicios de San Ignacio, acompañamiento personal de jóvenes y adultos...

Enseñanza de teología, animación litúrgica y pastoral, formación espiritual.

Presencia en hospitales, cárceles, universidades...


Pastoral de jóvenes, catequesis de niños, de adultos, catecumenado...

Medicina preventiva, cuidados hospitalarios, cuidados intensivos, presencia junto a personas discapacitadas, visita de enfermos, de personas mayores, vida asociativa...

Los sectores de actividad no están limitados.


Trabajamos para vivir y para compartir: Ingresamos nuestros salarios e indemnizaciones en una cuenta común. Es una experiencia de libertad que nos compromete en el camino de la pobreza evangélica.
 

Trabajamos a menudo en colaboración:

  • con los jesuitas, en animaciones de retiros y de cursos,
     
  • con los hermanos de Taizé, en los encuentros internacionales,
     
  • con hermanas de otras congregaciones y a veces de otras confesiones cristianas,
     
  • con laicos en muchos de los lugares en los que estamos comprometidas.
 

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